Fundación Matía
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Desde la residencia se ve el mundo entero, en cada anochecer, a través de los ojos gastados de cuantos salen a contemplarlo a las terrazas. La vista de esos montes verdes picudos, espléndidos, rotundos, con retazos incrustados de ciudad sobre sus laderas apenas domadas, y de la carretera que lleva al otro lado, hacia el Read more
